Para mí, la psicología es una herramienta para acompañar, comprender y transformar el malestar humano.
Trabajo con una evaluación rigurosa que permite confirmar la presencia de una patología cuando es necesario, y que da sentido a la historia, el contexto y los vínculos de cada persona. Es una disciplina científica guiada también por la sensibilidad y la escucha. Una forma de dar sentido, y de abrir posibilidades donde antes solo había bloqueo o sufrimiento.